TANTRA

El tantra es una doctrina de la tradición budista Vajrayana fundada por los Mahāsiddhas que se desarrolló en la India medieval y se extendió al Tíbet y a Asia oriental.

Está considerada como la práctica que proporciona un camino más directo y rápido hacia la iluminación en comparación con otras tradiciones.

El tantra se enfoca en transformar las experiencias, incluso las negativas, en herramientas para alcanzar la iluminación. 

cenefa

Un masaje tántrico es una experiencia sensorial profunda que persigue la conexión entre el cuerpo y el alma.

Utiliza caricias y roces sensoriales como medio para despertar la energía vital y expandirla a todo el cuerpo.

El objetivo es aumentar la sensibilidad, la conciencia corporal y la relajación profunda para acceder a estados ampliados de conciencia y meditación.

Está considerado como un poderoso trabajo terapéutico a nivel mental, corporal y emocional que busca liberar bloqueos y condicionamientos.

La clave está en la intención. Un masaje erótico se centra en el placer y el orgasmo mediante la interacción con otras personas.

El masaje tántrico utiliza el goce como un medio para despertar los sentidos y expandir la conciencia individual. No hay intención explícita de excitar ni de sanar: el toque es puro y está vacío de cualquier juicio. La actitud es amorosa, receptiva y de honra al ser que se tiene delante.

El masaje tántrico incluye la faceta erótica, pero la enriquece con dimensiones espirituales.

Enjuiciar algo es ponerle una etiqueta: bueno, malo, preferible, evitable… La consecuencia del juicio suele ser la acción: premio, castigo, elección, rechazo…

Durante un encuentro tántrico el cuerpo no se enjuicia. No es un masaje muscular ni corrector. El cuerpo es el medio que usamos para tomar conciencia de sensaciones que no experimentamos en la vida cotidina. Esto es lo que se denomina entrar en “estados alterados de conciencia” sin ayuda de drogas.

En la práctica del tantra se persigue liberar los condicionantes sociales, culturales, ideológicos…

Tantra es permisión.

Tocar los genitales no es indispensable ni la única forma de despertar la energía sexual/vital. La persona receptora puede decidir.

Cuando se manipulan los genitales el objetivo no es el orgasmo. El objetivo es estimular la subida de la energía sexual y dar tiempo a que inunde todo el organismo. El orgasmo puede ocurrir, pero también es opcional.

El masaje en estas zonas se realiza con la misma conciencia y respeto que en el resto del cuerpo, y se les dedica el tiempo y la atención necesarias, no exclusivas.

En un acto meramente erótico o sexual el hombre persigue el orgasmo contrayendo la musculatura pélvica que produce la eyaculación.

En un encuentro tántrico el primer paso es calmar el sistema nervioso. La estimulación genital se experimenta desde la relajación y muscular. Y en este contexto el orgasmo puede ocurrir espontáneamente, o no.

Esto suele ser lo que más sorprende.

El cuerpo humano es un máquina diseñada para la supervivencia individual y de la especie, pero dotada de una mente racional y un alma trascendente.

El instinto de supervivencia se pone de manifiesto en aspectos como la relación con la comida o la sexualidad. Para algunas personas es fácil mantener el equilibrio en ambos aspectos. Para algunas otras, no.

A través del cuerpo, el masaje tántrico colabora en el proceso de disociar la mente de las emociones. De este modo ayuda a canalizar las reacciones instintivas del cuerpo, liberándolas y ayudando a regular los niveles hormonales que rigen los patrones de conducta.

La respiración es fundamental durante un encuentro tántrico.

La respiración consciente se utiliza para anclar al cuerpo, ayudar a expandir la energía interior e inducir estados de relajación profunda.

La respiración facilita la presencia plena y la conciencia en el cuerpo tanto para quien recibe como para quien da el masaje, permitiendo una mayor conexión con las sensaciones y emociones que surgen durante la sesión.

Es importante llegar con una comprensión clara de que no es un servicio sexual encubierto y que el objetivo no es únicamente la eyaculación.

La desnudez puede ser parcial o total. En su mayor parte, el uso de una toalla en los genitales es una muestra de respeto hacia la intimidad y el sentimiento de protección de la persona receptora.

Un encuentro de masaje tántrico es una vivencia personal. Para maximizar la experiencia, se recomienda mantener los ojos cerrados para interiorizar las sensaciones.

Con la práctica, uno aprende a enfocarse en la respiración permitiendo que el cuerpo se exprese libremente. Abrirse, relajarse y permitirse sentir son clave para aprovechar al máximo la experiencia.

Cada sesión es única y diferente. Un encuentro tántrico no se lleva a cabo calculando el tiempo o los resultados.

Dura lo que tenga que durar y ocurre lo que tenga que ocurrir. 

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